Cambiar caldera de gas aerotermia suele ser una decisión motivada por el ahorro a medio plazo, el confort (calor en invierno y, a veces, refrigeración en verano) y la reducción de dependencia del gas. El coste total depende de la vivienda, la instalación existente y el tipo de equipo, pero en la práctica se mueve entre una solución básica y una reforma integral con varios extras.
De qué depende el precio total del cambio a aerotermia
El presupuesto final no es solo “la máquina”. En un cambio real intervienen equipo, mano de obra, hidráulica, adaptación eléctrica, controles y puesta en marcha. Estos son los factores que más pesan:
- Tipo de vivienda y tamaño: no cuesta lo mismo un piso pequeño que una casa con varias plantas.
- Emisores existentes: radiadores, suelo radiante o fancoils condicionan potencia y temperatura de impulsión.
- Aislamiento y demanda térmica: cuanto peor aísle la vivienda, más potencia y más consumo.
- Si quieres solo calefacción y ACS o también refrigeración: añadir frío suele elevar el coste.
- Ubicación de la unidad exterior: distancia, soportes, antivibración y canalización.
- Estado de la instalación actual: colectores, tuberías, llaves, purgadores, vasos de expansión.
- Necesidad de depósito de ACS: capacidad (150–300 L típicamente) y ubicación disponible.
- Potencia eléctrica disponible: si hay que ajustar la instalación o la potencia contratada.
Rangos orientativos: cuánto cuesta cambiar una caldera de gas por aerotermia
Para responder a “¿cuánto cuesta…?”, lo útil es verlo por escenarios. Estos rangos son orientativos y pueden variar según marca, potencia, complejidad y acabados.
| Tipo de instalación | Qué incluye | Rango habitual | Cuándo encaja |
|---|---|---|---|
| Sustitución “directa” (calefacción + ACS, manteniendo radiadores) | Bomba de calor aire-agua, depósito ACS, adaptación hidráulica, retirada de caldera, puesta en marcha básica. | 6.800–12.000 € | Pisos o casas con radiadores sobredimensionados o vivienda bien aislada. |
| Sustitución con mejoras hidráulicas (recomendado en muchos casos) | Limpieza de circuito, filtro magnético, válvulas, equilibrado, mejoras de control y seguridad. | 8.800–14.500 € | Instalaciones antiguas, dudas sobre lodos, radiadores irregulares o ruidos. |
| Reforma para baja temperatura (optimizar radiadores o cambiar emisores) | Cambios parciales de radiadores, fancoils o suelo radiante en zonas, termostatos por estancias, etc. | 11.800–19.000 € (o más si hay obra importante) | Vivienda con radiadores pequeños y alta temperatura, o si buscas máximo rendimiento. |
| Aerotermia con refrigeración (frío en verano) | Sistema para frío (fancoils, suelo refrescante o integración específica), desagües de condensados, control. | 13.800–24.500 € según solución | Cuando quieres sustituir también el aire acondicionado o unificar el sistema. |
Desglose del presupuesto: en qué se va el dinero
Para entender el coste, ayuda separar partidas típicas:
- Equipo de aerotermia (unidad exterior + interior o hidrokit): suele ser la mayor parte.
- Depósito de ACS: capacidad, aislamiento, resistencia de apoyo y accesorios.
- Material hidráulico: tuberías, aislantes, válvulas, purgadores, vasos, filtro.
- Soportes y obra menor: bancada, silentblocks, perforaciones, canaletas.
- Electricidad y protecciones: magnetotérmicos, diferencial, cableado, seccionador exterior.
- Control y termostatos: sonda exterior, curva climática, control por zonas.
- Mano de obra y puesta en marcha: prueba de estanqueidad, purga, ajuste de parámetros.
Si te dan un presupuesto “demasiado barato”, revisa que incluya retirada de caldera, desmontaje/cegado de gas, puesta en marcha real y elementos de protección.

¿Se puede aprovechar la instalación de radiadores?
Sí, pero con matices. Cambiar caldera de gas aerotermia funciona mejor cuando la vivienda puede calentar con temperaturas de impulsión más bajas. Si ahora tu caldera trabaja “alto” (por ejemplo, radiadores muy calientes), la aerotermia puede seguir funcionando, pero:
- Podría consumir más si necesita impulsión alta.
- A veces conviene aumentar superficie emisora (cambiar algunos radiadores por más grandes).
- Es clave ajustar curva climática y equilibrar el circuito.
Un instalador serio suele verificar si con tu radiador actual y tu aislamiento se logra confort con impulsiones moderadas.
Costes “ocultos” que conviene prever
Cuando se cambia una caldera por aerotermia, hay extras frecuentes que pueden aparecer:
- Limpieza del circuito (si hay lodos o corrosión).
- Filtro magnético y separador de aire/lodos.
- Adecuación eléctrica (línea dedicada o protecciones).
- Ampliación de potencia contratada (según equipo y uso).
- Soportes especiales o reubicación de la unidad exterior.
- Aislamiento adicional en tuberías vistas para evitar pérdidas/condensaciones.
- Mejora de control por zonas (muy recomendable para ahorrar).
Estos extras no siempre son obligatorios, pero sí habituales para que el sistema funcione fino y no dé problemas.
Ahorro y amortización: lo que cambia respecto a una caldera de gas
El ahorro depende de precios energéticos, hábitos y temperatura de impulsión. En términos prácticos:
- La aerotermia puede ser muy eficiente si trabaja a baja temperatura.
- El consumo eléctrico sube, pero se elimina (o reduce mucho) el gas.
- Si además tienes o planeas autoconsumo fotovoltaico, la ecuación mejora.
Más que prometer un porcentaje fijo, lo sensato es pedir una estimación de consumo basada en tu vivienda (m², zona climática, aislamiento, uso y emisores).
Cómo pedir presupuestos y comparar sin equivocarte
Para comparar ofertas de cambiar caldera de gas aerotermia, solicita que todos los presupuestos incluyan lo mismo:
- Potencia calculada (no “a ojo”) y criterio utilizado.
- Modelo exacto de la aerotermia y del depósito ACS.
- Temperatura de diseño y si se contempla baja temperatura.
- Partidas hidráulicas: filtro magnético, vaso de expansión, válvulas, aislamiento.
- Partidas eléctricas: protecciones, cableado, seccionador.
- Retirada de caldera y gestión de residuos.
- Puesta en marcha con ajuste de curva climática y explicación al usuario.
- Garantía del equipo y de la instalación.
Un presupuesto “completo” suele salir más caro que uno básico, pero evita problemas y maximiza el rendimiento.
Errores comunes al cambiar de caldera a aerotermia
- Dimensionar mal (sobre o infradimensionar) y pagar en confort o consumo.
- No limpiar el circuito cuando la instalación es antigua.
- No configurar curva climática y usar el sistema como si fuera una caldera.
- Ignorar el aislamiento: la máquina no arregla pérdidas térmicas.
- No prever espacio para el depósito de ACS o una ubicación adecuada.
Evitar estos errores suele marcar la diferencia entre “funciona” y “funciona muy bien y gasta poco”.
¿Cuándo merece la pena el cambio?
En general, merece la pena cuando:
- La caldera es antigua o presenta averías recurrentes.
- Quieres reducir dependencia del gas.
- La vivienda está razonablemente aislada o vas a mejorarla.
- Tus emisores pueden trabajar a temperaturas moderadas (o estás dispuesto a optimizarlos).
Si tu vivienda es muy poco eficiente y no vas a mejorar aislamiento/emisores, puede seguir siendo viable, pero conviene afinar el proyecto para no llevarte sorpresas.