Si te preguntas cuánto cuesta la aerotermia con suelo radiante para una vivienda unifamiliar de 150 m² la respuesta habitual se mueve en una horquilla amplia, pero algo más contenida que en otras zonas de España:
Entre 16.000 y 29.000 €, según calidades, si es obra nueva o reforma, potencia necesaria y si incluye ACS.
El precio final depende sobre todo del aislamiento de la vivienda, el tipo de suelo radiante y la complejidad de la instalación.
Rangos de precio orientativos para 150 m²
En una vivienda unifamiliar de 150 m², el coste total suele desglosarse en tres bloques: equipo de aerotermia, suelo radiante e instalación/obra auxiliar. Como referencia práctica:
| Partida | Rango típico | Qué incluye |
|---|---|---|
| Equipo de aerotermia (bomba de calor + hidráulica) | 8.000 – 13.000 € | Unidad exterior, módulo hidráulico, control y puesta en marcha |
| Suelo radiante (material + mano de obra) | 5.500 – 10.000 € | Tubería, colectores, aislante, mortero y zonificación básica |
| Instalación y extras (adaptaciones, legalización, etc.) | 2.500 – 5.000 € | Fontanería, electricidad, equilibrado y pequeños trabajos |
| Total orientativo | 16.000 – 29.000 € | Según alcance y calidades |
Estos rangos responden a la duda de cuánto cuesta la aerotermia con suelo radiante para una vivienda de tamaño medio en Andalucía, aunque siempre conviene afinar con un cálculo de cargas y un presupuesto detallado.
Qué incluye exactamente “aerotermia con suelo radiante”
Para entender cuánto cuesta la aerotermia con suelo radiante para una vivienda, hay que saber qué se está comprando:
- Bomba de calor aire-agua (la “aerotermia”).
- Elementos hidráulicos y, en algunos casos, depósito de inercia.
- Producción de ACS (acumulador o sistema integrado), si se incluye.
- Suelo radiante: aislamiento, tubería, colectores, mortero y control.
- Regulación: termostatos, válvulas, sondas y curvas climáticas.
Cuando el presupuesto “parece caro”, a menudo es porque incluye ACS, más zonas, mejor regulación o una solución más completa.
Factores que más cambian el precio (y por qué)
Aunque la pregunta sea cuánto cuesta la aerotermia con suelo radiante para una vivienda de 150 m², el precio puede variar miles de euros por estos factores:
- Aislamiento y ventanas: cuanto mejor sea la envolvente, menor potencia necesitas.
- Zona climática: en Andalucía, la demanda de calefacción suele ser menor.
- Obra nueva vs reforma: en reforma hay demoliciones, recrecidos y ajustes.
- Número de zonas: más zonas implican más control, materiales y mano de obra.
- Tipo de emisores: suelo radiante refrescante, fan-coils, apoyos, etc.
- Marca y gama: cambia el equipo, la regulación y el servicio técnico.
- Cuarto técnico y recorridos: más metros y pasos complejos, más coste.
Obra nueva vs reforma: diferencias reales de coste
Obra nueva
En obra nueva, el suelo radiante se integra desde el principio: aislamiento, tubería y mortero se planifican con la obra. Por eso, el coste suele situarse en la parte baja o media de la horquilla, con menos imprevistos.
Reforma
En reforma, lo que suele encarecer el presupuesto es:
- Demolición de pavimentos existentes.
- Ajustes de alturas (puertas, rodapiés, escaleras).
- Nuevos recrecidos y nivelaciones.
- Adaptación de instalaciones y cuadro eléctrico.
En reformas, la respuesta a cuánto cuesta la aerotermia con suelo radiante para una vivienda suele acercarse a la parte alta del rango.

Coste del suelo radiante: qué te están presupuestando
El suelo radiante no es solo “poner tubería”. En un presupuesto bien hecho verás:
- Aislamiento térmico (clave para el rendimiento).
- Tubería y separación entre tubos (afecta confort y potencia).
- Colectores y armario.
- Mortero/recrecido y mano de obra.
- Zonificación (actuadores, termostatos y válvulas).
- Equilibrado y ajuste de caudales.
Aerotermia: potencia, ACS y control (lo que más influye)
A igualdad de vivienda, el equipo puede costar bastante más o menos según:
- Potencia necesaria (kW), calculada por cargas térmicas reales.
- ACS incluida, que añade acumulador y control.
- Temperatura de impulsión, idealmente baja con suelo radiante.
- Regulación, desde básica hasta control por zonas con curva climática.
Un equipo sobredimensionado puede aumentar el precio y rendir peor, algo especialmente habitual en climas templados como el andaluz.
Ejemplo de presupuesto típico para 150 m² (3 escenarios)
1) Básico funcional (obra nueva, zonificación simple)
- Aerotermia + hidráulica: 8.000 – 10.500 €
- Suelo radiante: 5.500 – 7.500 €
- Instalación/extras: 2.500 – 3.500 €
- Total: 16.000 – 21.500 €
2) Medio equilibrado (mejor control, ACS incluida)
- Aerotermia + ACS: 10.500 – 13.500 €
- Suelo radiante con más zonas: 7.500 – 9.500 €
- Instalación/extras: 3.500 – 4.500 €
- Total: 21.500 – 27.500 €
3) Alto (reforma integral, más complejidad)
- Aerotermia + ACS + accesorios: 12.500 – 15.000 €
- Suelo radiante (más obra): 9.000 – 11.500 €
- Instalación/extras: 4.500 – 6.000 €
- Total: 26.000 – 32.000 €
Cómo pedir presupuestos para comparar correctamente
Para comparar “manzanas con manzanas”, solicita que todos incluyan:
- Potencia y criterio de cálculo (cargas térmicas).
- Alcance exacto del suelo radiante (m², zonas y aislamiento).
- ACS: capacidad del acumulador y tipo de integración.
- Regulación: termostatos, sondas y control por zonas.
- Garantías, puesta en marcha y mantenimiento inicial.
- Detalle de obra civil, si la hay.
Costes extra que a veces no se ven
En instalaciones reales pueden aparecer partidas como:
- Adecuación eléctrica (protecciones y nueva línea).
- Base y soportes de la unidad exterior.
- Desagües y gestión de condensados.
- Mejoras puntuales de aislamiento.
- Integración con fotovoltaica.
- Trámites y legalizaciones.
Si no están contemplados, el precio final puede aumentar durante la obra.
¿Compensa en consumo?
Más allá de cuánto cuesta la aerotermia con suelo radiante para una vivienda, la clave está en el uso y el confort:
- El suelo radiante trabaja a baja temperatura, donde la aerotermia rinde mejor.
- En viviendas bien aisladas, el consumo suele ser contenido y estable.
- El confort térmico es alto, con temperatura homogénea y sin corrientes.
Antes de decidir, conviene comparar la inversión con el sistema actual, el nivel de aislamiento y la posibilidad de integrar autoconsumo.